¡No te rindas si la selectividad no ha ido como esperabas!

Tras semanas de nervios y tensión antes de conocer los resultados de las PAU, ya ha llegado la hora de enfrentarse a la verdad

Si no ha ido bien, no te rindas: ¡después de la tormenta siempre sale el sol!

Para muchos estudiantes suspender la selectividad o no llegar a una determinada nota puede ser su primera gran decepción académica. Aunque en algunos casos se debe a la falta de motivación y dedicación, son muchos los alumnos que fallan por otros factores como, por ejemplo, los nervios y la presión o las faltas de ortografía por no tener tiempo de revisar los exámenes antes de entregarlos.

¡Sigue leyendo si quieres ganarle el pulso a la selectividad y desafiar el refrán de “a la tercera va la vencida” en la convocatoria de septiembre!

1. Si te has quedado en blanco por el estrés…

Muchos jóvenes viven esta experiencia con ansiedad porque creen que se lo juegan todo a una sola carta. Cuando estés calmado intenta reflexionar sobre qué es lo que te angustia tanto y, una vez identificada la causa, dirígete al pedagogo de tu centro educativo. Seguro que entre los dos podréis hallar técnicas para que logres lidiar con los nervios y dar lo mejor de ti mismo. Olvídate de tirar por el camino fácil y recurrir a los tranquilizantes en la próxima convocatoria porque es contraproducente: ¡el problema seguirá ahí y, además, pueden impedirte pensar con claridad!

2. Si no te ha dado tiempo contestar todas las preguntas…

Un error típico que cometen muchos estudiantes es que se extienden mucho con las preguntas que dominan y después no les queda suficiente tiempo para responder a las otras. Para evitarlo, los expertos recomiendan marcar un tiempo para cada ejercicio en función de lo claras que se tengan las respuestas y de su puntuación. Antes de “devorar” el examen decide rápidamente cuánto tiempo dedicarle a cada sección ¡y cúmplelo!

3. Si te han bajado la nota por las faltas…

Intenta ir a la revisión de examen para ver si los errores son típicos de ti o si realmente ha sido por las prisas. Si ves que las preguntas en sí están bien contestadas y que, por tanto, has suspendido por las faltas, trabaja en la gestión de tiempo antes de volverte a presentar. Haz simulacros para controlar mejor los timings y repasa a conciencia todas las normas ortográficas, sintácticas y gramaticales para tenerlas frescas cuando te examines de nuevo.

Y tú, #Impacter, ¿qué estrategia piensas seguir para arrasar en la selectividad de septiembre?

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