Emocionarse para aprender

Existen distintos experimentos que presagian el fin de las clases magistrales tal y como las concebimos hoy en día

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Muchos son los expertos que reivindican que las clases magistrales donde los profesores se limitan a hacer monólogos y el estudiante queda en un segundo plano deberían estar obsoletas.

Ha llegado el momento de dar un giro de 360 grados a la educación y pasar el relevo a un sistema más innovador que motive al estudiante y despierte su curiosidad. Expertos de todo el mundo coinciden en que es necesario replantear el modelo educativo actual e incorporar nuevas técnicas pedagógicas que permitan que el alumno sea el protagonista del proceso de aprendizaje y que no se limite a procesar información de forma pasiva.

En el año 2010 un equipo de investigadores del Massachusetts Institute of Techonolgy (MIT) de Boston llevó a cabo un estudio que ha supuesto un punto de inflexión en el mundo de la enseñanza. Los investigadores colocaron un sensor electrodérmico en la muñeca de un estudiante de 19 años para poder medir y analizar su actividad cerebral durante una semana las 24h del día. Los resultados fueron realmente sorprendentes: su cerebro funcionaba igual cuando estaba en clase y cuando miraba la televisión en el sofá. Así, los científicos lograron demostrar empíricamente que hay algo que falla en el modelo pedagógico convencional.

Los expertos concluyeron que, para que los alumnos tengan curiosidad y ganas de aprender, es necesario utilizar técnicas que les permitan sentir y emocionarse. El hemisferio derecho – relacionado con la intuición, la creatividad y las imágenes– es el que tiende a procesar y almacenar la información. Así, el proceso de aprendizaje es mucho más efectivo cuando el docente recurre a materiales que despiertan sentimientos como, por ejemplo, vídeos, imágenes, gráficas interactivas o sonidos. Prueba de ello es el éxito de David Calle, el segundo mejor profesor del mundo que ha hecho que miles de jóvenes dejen de ver los números como su peor pesadilla gracias a los entretenidos vídeos que comparte en YouTube.

Aunque cada vez son más los centros educativos que apuestan por incluir modelos pedagógicos innovadores en las aulas como, por ejemplo, la neurodidáctica, aún queda un largo camino por recorrer.

Y tú, #Impacter ¿tienes la suerte de formarte en alguno de los centros educativos que apuestan por la innovación?

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